miércoles, 19 de enero de 2011

(L

 Parece increíble que después de todo siga con ganas de volver a verte, añoro tu sonrisa. Es como si estos últimos e insoportables meses no hubieran existido, pero desgraciadamente si. He aprendido que las ilusiones estas hechas de humo, y ahí miles de aspiradoras automáticas encargadas de recogerlas y deshacer todas esas ilusiones posibles, casualmente siempre me roban las mías. Si, también me robaron la ilusión de ti. Me la enredaron, quemaron… pero no llegaron a destruir, desgraciadamente. Mentiría si dijese que en todo el día no pienso en ti, porque aunque lo intente, siempre apareces en mi mente.
Pero he aprendido a caminar, a leer las señales antes de que el corazón se me dispare y las manos me tiemblen. He aprendido que los pasos no siempre te acaba llevando a donde tenias pensado ir, que si quieres hacer algo bien se debe coger un mapa y leer cada coordenada. No hay que guiarse por miradas dulces o estrellas brillantes; Ambas están fundidas, o confundidas. Hazle caso a los latidos de tu corazón, y sigue, sigue siempre.
Aprender a decirte, que quiero que sepas, que de ti no me olvido.

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